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domingo, 1 de junio de 2014

No es tan malo como lo pintan

Los humanos, nos hemos acostumbrado a usar la mentira como un medio para vivir, sustituyéndola casi por completo por la verdad que hoy día tanto cuesta admitir. Tanto es así, que según un estudio, nos creemos una de cada dos mentiras, es decir nos creemos la mitad de ellas. Nos engañamos unos a otros constantemente, pero como nadie sabe nada, nos lo seguimos creyendo y no mejoramos en nuestra capacidad de detectar todas esas mentiras y entramos en un bucle de engaños del que es complicado salir. Sin embargo, ¿es engañar siempre algo malo? Puede que no sea así.
Realmente la mentira es útil a veces. Un claro ejemplo son los animales. Estos se hacen los muertos muchas veces cuando el ser humano se quiere aprovechar de ellos. La mentira que han hecho les ayudará luego a poder sobrevivir si es que las personas los despreciamos por “no tener vida”.  Hay que decir también, que este suceso de creernos la mentira de estos animales o de cualquier otra cosa, es porque, como dijo Feldman, nuestro cerebro tiende a creer que todo lo que ve y detecta es verdad. Así por ejemplo, cuando vamos por la calle y vemos a un señor “flotando” en el aire, tendemos a pensar que no es verdad, pero no somos capaces de ver el por qué, y nos acabamos creyendo su engaño y ahí es donde está la magia de estas personas.

Las reacciones que solemos tener cuando nos enteramos de que alguien nos ha ocultado la realidad sobre algo es en muchos casos enfadarnos. ¿Debería realmente eso ser así? Siendo objetivos, no. Porque todos mentimos alguna vez y no es agradable que alguien se ponga en tu contra por haber hecho algo mal. Más que nada, deberíamos aprender a ponernos en la situación del otro y ver qué le ha podido llevar a mentir y si es razonable o no. La actitud que solemos tener ante la demostración de una mentira demuestra que los seres humanos miramos poco más allá de nuestro ombligo, sin saber qué ha podido llevar a otra persona a realizar este tipo de actos.


La mentira no es al fin y al cabo algo tan malo, es simplemente algo que los humanos tenemos que utilizar como un recurso para salir de situaciones que no serían idóneas para todos, y muchas veces nos alivia bastante de cargas que pueden resultar bastante pesada. Mark Twain dijo una vez: “Nadie podría vivir con alguien que dijera siempre la verdad”. Y qué razón tenía. Imagina vivir con alguien que nunca mintiera, te daría más de una decepción porque como se suele decir, la verdad duele.

La mentira es nuestra sombra.

¿Hemos dicho alguna verdad en las últimas 24 horas?
Yo más bien preguntaría si no hemos dicho ninguna mentira, estamos condicionados por ellas, lo llevamos con nosotros, es como nuestra sombra, es evolutivo, aunque eso no quiere decir que todos mintamos ni que mintamos a los mismos niveles.

Hay quien dice lo que llamaríamos mentirijillas, mentiras que uno prácticamente no se da cuenta de que ha dicho, pero mentiras al fin y al cabo. Un ejemplo seria cuando quedamos con alguien y este nos dice: En 5 minutos estoy allí para luego tardar 10 en llegar, ¿es una tontería?, sí, pero sigue siendo una mentira.
En cambio, hay quién miente a lo grande, estamos también rodeado de ellos, estafadores, corruptos, políticos, pero tampoco tenemos que irnos tan lejos.

Pero no solo engañamos a los demás, también nos engañamos a nosotros mismos, lo conocido como autoengaño, pero no tiene por qué ser siempre mintiendo, algunas acciones pueden causar un efecto parecido, como cuando copiamos en un examen, no estamos diciendo ninguna mentira, pero es una en sí, el acto de falsificar nuestro conocimiento para obtener beneficio.

Y dentro de toda esta tormenta se encuentran otro tipo de mentiras, las buenas, las “Little lie”, mentiras que decimos para ahorrar dolor, para evitar que sufra la gente que queremos, son unas mentiras con un objetivo distinto, con un objetivo bueno. “El fin justifica los medios” decía Maquiavelo.

Un medio social necesario

 La mentira se ha convertido en un hecho habitual e inevitable y por ello vamos a entenderla como un medio social necesario para el correcto y normal desarrollo de la vida en colectividad. ¿Pero por qué?

 Una mentira es una declaración realizada por alguien el cual sabe o piensa que es falsa total o parcialmente, esperando que los oyentes le crean. La realidad es ocultada y la mentira está en contra de los cánones morales. A pesar de esto es muy utilizada por un simple hecho, es necesaria para la supervivencia e igual que puede provocar desconfianza y desunión, también puede tener el positivo efecto antagónico al mencionado. La manipulación de los medios de comunicación, lo políticamente correcto e incorrecto, "el buen pensante y el buen diciente" son ejemplos de que la mentira se da con gran fuerza en nuestra sociedad. ¿Acaso es negativo mentir a una amistad sobre lo guapo o no que se ve? La "mentira piadosa". La sinceridad y la verdad han sido pautadas y reguladas por la sociedad existiendo un punto de inflexión entre las mentiras que realmente ofrecemos todos los días de nuestra boca y las mentiras que pueden crear dicha desconfianza y romper el bienestar de una relación con los demás. Si seguimos teniendo en cuenta la mentira como un medio de supervivencia debemos hacer mención especial al autoengaño. Se trata de una estrategia mental que permite esquivar la realidad en una inconsciencia deliberada en mayor o menos medida. Así evita asumir consecuencias de los propios actos que realizamos o no ver ciertos aspectos personales o del entorno desagradables. El autoengaño es por tanto otro ejemplo de la mentira como medio de supervivencia que se da por uno mismo pero en consecuencia de la sociedad. La mentira además de ser necesaria es de un carácter evolutivo que nos brinda otra oportunidad más para mantenernos en este entorno que actualmente ha hecho del engaño algo más que habitual. Todos los días traspasamos la verdad y ya sea a nosotros mismos o a otros, damos lugar a no expresar la realidad parcial o totalmente.

 Recogiendo todo lo expuesto, diría que la actual definición tanto de mentira como de autoengaño debiera darse como un rasgo evolutivo del ser humano, que a lo largo del tiempo se ha hecho necesario y ventajoso para su adaptación al medio. Una nueva forma de supervivencia.




sábado, 31 de mayo de 2014

La mentira cual iceberg

La mentira es, en realidad, algo que está presente en nuestro día a día, no mentimos sólo cada vez que no le decimos la verdad a alguien, sino cada vez que no somos nosotros mismos, que no decimos lo que pensamos o que no mostramos nuestra verdadera forma de ser, eso también es mentir, ya que estamos dejando ver una de nuestras infinitas caras de quita y pon. Con lo cual, es realmente difícil no haber mentido en un día entero.

 La mentira no es algo específicamente humano, la mentira es usada por todo tipo de seres, desde los genes que se copian unos a otros, hasta los camaleones los cuales camuflan su piel. Aunque el ser humano ha llevado la mentira a un nuevo nivel, la mentira humana es extraordinariamente sofisticada, y está tan asimilada en nuestro día a día que la mayoría de las veces que mentimos, no sabemos ni que lo estamos haciendo. Por ejemplo, cuando estás hablando con un profesor y te comportas de una forma especialmente educada, estás mintiendo, no estás mostrando tu verdadera forma de ser, sólo estás mostrando una manera que has aprendido de comportamiento ante ciertas personas, no es tu manera de actuar real. Y, cuando hablamos de mentir a alguien inconscientemente , en realidad, antes que a él, nos engañamos a nosotros mismos creyendo que nuestra propia mentira es verdad, creando una burbuja de mentiras que asemejan una realidad falsa.

Y, ¿cómo podemos saber cuándo nos mienten, o cuándo no? La mentira, como ya he dicho antes, ha llegado a un nivel de complejidad increíble. Hay una media de un 47% de posibilidades de acertar en si alguien está mintiendo o no, es como tirar una moneda al aire, es pura casualidad adivinar y, no sólo eso, sino que hay más posibilidades de adivinar si alguien miente a través del inconsciente. Es esa sensación que te invade cuando crees que te ocultan algo la que el inconsciente nos hace transmite.

Como podemos comprobar, en realidad, la mayor parte de la mentira pasa cada día ante nuestros ojos, y ni siquiera nos damos cuenta, hay veces que lo hacemos sin saberlo y otras que sabemos que estamos rodeados, aunque no queramos relacionar esa sensación de rareza a lo que realmente nos quiere transmitir, la falta de realidad. Y, a pesar de no ser algo únicamente humano, nosotros somos los que hemos llevado a la mentira a un nuevo nivel, a un nivel en el que la parte de nuestro cerebro de la que menos consciencia tenemos, forma una buena parte.

La mentira que conocemos no es ni una cuarta parte de la amplitud de la misma

viernes, 30 de mayo de 2014

Tropezamos dos y mil veces con esta piedra

     Vivimos en una sociedad mentirosa. Desde siempre ha sido así y, por increíble que parezca, esto nos a ayudado a evolucionar más de lo que nosotros pensamos. Pero, ¿Sabemos cuándo hay que mentir?¿Sabemos lo que hacemos cuando decidimos mentir? Si hay tantas mentiras. . ¿Cómo es que no nos damos cuenta de que nos mienten constantemente?
     Una persona puede ser más mentirosa o menos dependiendo de sus inseguridades, de lo que ésta esperaba ser y lo que es. Pero hay una mentira que nos une a todos como seres humanos que somos, la mentira piadosa. Ésta es la única mentira aceptada, ya que lo haces por el bien de alguien, que necesita escuchar algo en concreto, no lo que está pasando en realidad. Ése sería el momento justo de mentir, y por desgracia, en esta sociedad, cualquier momento es bueno para soltar una mentira, sea o no de este tipo.
      Cuando mentimos, no solo engañamos a los demás sino que también nos autoengañamos, y tarde o temprano, esto repercutirá en algo. Lo soltamos sin pensar, para subirnos la moral, para creernos mejor que alguien, sin tener en cuenta que todo lo que sube, baja. Con esto, abusamos de la confianza que tienen en nosotros las demás personas, y aunque lo lógico sería que ésto no nos llevase a nada, aquí seguimos, mejorando día a día.
       Si mentimos a diario y por tanto, nos mienten a diario (algo en lo que no caemos, si mentimos, también nos mienten), cómo no nos damos cuenta de ello. Si estamos tan acostumbrados, las primeras si nos las creeríamos, pero deberíamos ir aprendiendo. . . y no lo hacemos. Seguimos confiando en la gente, igual que la gente confía en nosotros, y ésto es lo que nos ha hecho seguir avanzando, la confianza.
       Hay que saber cuándo y cómo hay que mentir, no buscando el beneficio propio, porque nunca lo va a haber aunque parezca que sí. No controlamos el futuro, y decir una mentira supondrá algo tarde o temprano, que seguro pasará en los peores momentos. La mentira es una de las pocas piedras con las que el ser humano tropieza casi todas las veces que se la encuentra, no sabemos saltarla o bordearla, pero esto no nos ha impedido seguir evolucionando.

domingo, 26 de enero de 2014

Todoterreno

“Nos acostumbramos a vivir en nuestra casa y a no tener otra vista que no sean las ventanas de los edificios que nos rodean. Y como estamos acostumbrados a no ver más que ventanas y edificios, nos acostumbramos a no mirar hacia afuera.
Como no miramos hacia afuera, nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas. Al no abrir completamente las cortinas nos acostumbramos a encender la luz antes. Nos acostumbramos tanto, que olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos el paisaje.
Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde. A tomar rápido el desayuno porque llegamos tarde. A comer un sándwich porque no tenemos tiempo para comer a gusto. A salir del trabajo cuando ya anocheció. A cenar rápido y dormir con el estómago pesado sin haber vivido el día, porque tenemos que ir a trabajar temprano.

Nos acostumbramos a esperar un “no puedo" en el teléfono. A sonreír sin recibir una sonrisa de vuelta. A ser ignorados cuando necesitamos ser vistos. Si el trabajo resulta duro, nos consolamos pensando en el fin de semana. Y cuando llega el fin de semana, nos aburrimos y deseamos que llegue el lunes para ir a trabajar.
Nos acostumbramos tanto a este estilo de vida, que parece que estamos ahorrando vida por miedo a gastarla, y al final, nos olvidamos de vivir.”

Las personas desde la antigüedad nos hemos ido acostumbrado a todo lo que nos rodea por eso fuimos los únicos homínidos que  hace millones de años empezamos con nuestra evolución y aquí seguimos después de tantos años.
El ser humano es capaz de adaptarse a todo, por muy adversas que sean esas situaciones el ser humano sabe acostumbrarse a ellas y hacer de ellas una rutina, un ejemplo de esto es la experiencia de Viktor Frankl cuando esta en el campo de concentración viviendo en una situación lo mas adversa posible, pero aun con la adversidad de la situación él se acostumbra y lo toma como algo normal.

Por decirlo así, no hay nada que nos pueda parar. Pero… ¿Llegara algún día en el que no seamos capaces de acostumbrarnos a alguna situación? Y si llega tal día ¿Qué pasara? ¿Desaparecerá la humanidad?

¿Por qué temer?

Nuestra vida no es perfecta, ni es a gusto de todos. Todo el mundo tiene problemas, que nos pueden afectar más o menos, pero nos adaptamos a ellos, de una forma u otra; alguna gente los afronta de cara, otros se esconden de ellos, pero al fin y al cabo siguen siendo respuestas a diferentes dificultades.
Fiodor M. Dostoievski dijo sabiamente un día: “El hombre es el ser que se acostumbra a todo”; dejando mucho que pensar. Si tenemos un problema, siempre nos adaptamos a él, ya decidamos o no solucionarlo o aceptarlo. En ocasiones alguien se suicida, y no suele ser una decisión espontánea; cuando alguien se quita la vida es porque le ha ocurrido algo realmente grave, y está eligiendo, está reaccionando a algo. Esto es simplemente un ejemplo, llevado al límite, de que el hombre se acostumbra a todo, aunque cada uno decide cómo hacerlo, según su filosofía de vida. Una persona generosa no responde a un asunto de la misma manera que alguien egoísta. Una persona positiva no va a afrontar una noticia de la misma manera que una negativa, ya sea una nueva buena o mala.
Entender esta breve afirmación con tanto significado nos puede hacer cuestionarnos si sufrir miedo es realmente necesario: ¿Merece la pena preocuparse por cada una de nuestras cargas si al final de todo nos acabaremos acostumbrando a cualquier situación?
Los miedos provienen de la incertidumbre, es decir, de aquello que no podemos o que no sabemos controlar: “voy a suspender química”, “no veo la perspectiva diédrica”, “tengo que hacer el artículo de cmc”, “me aburro”… y así un sinfín de preocupaciones, a las que siempre nos acabamos imponiendo. Esto no implica que las cosas siempre salgan como queramos, pero sí que siempre hay un después para todo, distinto para cada uno según como decidamos entenderlo.

La vida de uno mismo puede cambiar hasta cierto límite, o directamente no cambiar, después de cualquier circunstancia, pero esto es decisión nuestra y las cosas serán como cada uno quiera que sean.

La vida y el sentido

Hoy en día, estamos acostumbrados a la buena vida, a que todo nos lo den hecho, vivimos con prisas, sin pensar demasiado el día a día y, la mayoría de veces, sin darnos cuenta de los pequeños detalles, no estamos acostumbrados a situaciones de alto riesgo, no estamos acostumbrados a reflexionar, a la falta de comida, siempre tenemos un plato que comer. Pero, curiosamente, en los países desarrollados hay más suicidios en que en otros países en vía de desarrollo, donde hay menos suicidios, esto hace reflexionar a uno, ¿Por qué, aquí, donde vivimos mejor, hay más suicidios?

Esto me recuerda a la frase que dijo Nietzsche: “Quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre el cómo”, esa frase, dicha por cierto, con bastante sabiduría, llega a explicar la situación en la que nos encontramos, parece ser que en estos países desarrollados, hay quien no tiene un sentido de la vida, no tienen una meta en la vida. Hay muchísimas metas que se puede poner uno, pero hay una cosa segura, si uno no se pone metas, no va a llegar muy lejos, te aportan entusiasmo, nos permiten avanzar hacia delante, hacia el futuro, sobrevivir unos días más para cumplirla.

Para los que no creen en la importancia de buscar un porque para vivir, voy a mencionar algunos ejemplos, relacionados directamente con un libro que hemos leído en clase: “El hombre en busca de sentido”, cuyo autor es Viktor Frankl, en el libro se puede apreciar como los presos van pasando por distintas etapas psicológicas, llega un momento  en que ocurre una especie de paradoja, los hombres más corpulentos y resistentes caen antes que los más endebles, esto ocurre gracias a que algunos de esos endebles han llegado a poner un sentido, un objetivo, una meta y también gracias a que se han protegido en su interior mentalmente hablando. La vida con sentido es mucho mejor que la de sin sentido.


domingo, 12 de enero de 2014

Un mes más un mes menos, ¿Qué importa?

¿Qué es el aborto? Es la interrupción y finalización prematura del embarazo. En un sentido más amplio, puede referirse al fracaso por interrupción o malogramiento de cualquier proceso o actividad.

¿Cuál es la vigente ley sobre el aborto? Todas las mujeres tienen derecho a abortar ya que el aborto es un derecho de la mujer reconocido en España.
En España se puede abortar legalmente desde el año 1985 según la Ley Orgánica 9/1985, aprobada el 5 de julio de 1985. Esta ley permitía el aborto en tres supuestos casos:
1º/ En caso criminológico (violación), dentro de las primeras 12 semanas.
2ª/ Que fuera necesario para evitar un grave peligro para la vida o la salud física psíquica de la embarazada sin límite en las semanas de gestación.
3º/ Que el feto podría nacer con graves taras físicas o psíquicas, siempre que el aborto se practique dentro de las 22 primeras semanas de gestación.
¿Cuál es la siguiente ley que se quiere aprobar? La nueva normativa, sobre la que todavía habrá que perfilar algunos detalles en los próximos consejos de ministros, partirá de la ley de 1985,en la que una mujer podía interrumpir su embarazo en tres supuestos: violación (dentro de las doce primeras semanas), daño para la vida o salud física o psíquica para la madre, y malformaciones físicas y psíquicas del feto (dentro de las 22 primeras semanas de gestación). Mientras que en los dos primeros apartados no habrá grandes cambios (más allá de una mayor regulación de quién o quiénes tienen que acreditar los daños psicológicos para la madre para que no se convierta en un «coladero»), es en el supuesto de las malformaciones en el que más modificaciones se esperan.

¿Debería ser legal el aborto o no? Este es un tema el cual siempre estará seguido de discusiones, gente que esta de acuerdo y gente que esta en desacuerdo.

El aborto es un tema complicado de tratar de por si, ya que lo que estas haciendo al fin y al cabo es matar a una persona, por mucho que se diga que con dos semanas o las que sea, no es una persona hasta que sale del cuerpo o comienza a tener inteligencia. Si solo se tratase de esto podríamos decir claramente que el aborto no es legar por lo cual no debería estar permitido realizarlo. Pero en el aborto también interviene la mujer
  • Las cuales algunas debido al embarazo se pueden poner en serio peligro, por lo que en ese caso según mi punto de vista se debería dejar abortar a las mujeres
  •  Las violaciones, las cuales si el aborto estuviese prohibido muchas mujeres violadas acabarían teniendo un hijo indeseado por lo que también debería ser legal abortar en este caso.
  • Abortar si el feto tiene malformaciones, esto es algo que si entramos en temas éticos sería una burrada ya que aquí estarías matando a una persona simplemente porque no te gusta como es, por lo que en este caso si se debería prohibir el aborto.
Estos punto que acabo de nombrar es algo que en la nueva ley se verán reflejados, por lo que ahora mismo el tema del aborto se esta llevando por buen camino, pero aunque si se piensa bien cada uno es libre de hacer lo que le da la gana por lo que no debería existir ninguna ley que controlase el aborto es decir que no sean otros por así decirlo los que controlen tu decisión de querer abortar o no sino que sean las mujeres las que decidan esto.

domingo, 15 de diciembre de 2013

La incompetencia del sistema

Como bien dijo Ortega y Gasset: "vivimos en una época de auto bienestar donde por encima de todo debe primar el interés común" Esta podría ser una buena definición para la palabra democracia. ¿Cuánta gente conoce realmente lo que es la democracia? ¿Vivimos nosotros en una democracia real?
La democracia tiene su origen en la antigua Grecia donde los ciudadanos estaban íntimamente comprometidos con la marcha política. Pero ya en sus inicios tenía una gran grieta: ni las mujeres ni los extranjeros tenían voz y voto. Por lo tanto el poder no era del cien por cien del pueblo.
Una de las características de la democracia es la igualdad. Hablamos de la igualdad frente al voto, un ciudadano, un voto. Pero no todos tenemos los mismos medios de información ni hemos podido recibir la misma educación, por lo tanto no hay igualdad.
¿Y cómo sabemos que estamos eligiendo al candidato adecuado? Promesas podemos hacerlas todos, pero ¿Cuántos de ellos llegan a cumplir algo de lo que nos prometen? Nos guiamos por sus discursos cargados de buena fe, de mejoras para todos. Después de salir elegidos ¿Cuantas de esas mejoras se llevan a cabo? Da la casualidad de que el partido anterior lo hizo tan mal que no saben cómo arreglarlo.
En la sociedad española de hoy en día tenemos tendencia al llamado bipartidismo. Nos dan la posibilidad de elegir entre más de treinta partidos políticos diferentes, no mejores ni peores, si no diferentes. Pero ¿de cuántos de ellos recibimos información? En una democracia real no existe el bipartidismo.
Ahora bien ¿una democracia es el mejor sistema político? Quizá una democracia real, con todas sus características pueda ser la mejor forma de llevar un país. Pero en la sociedad actual no existe este tipo de democracia. Nosotros elegimos a nuestros representantes, ellos eligen las leyes que quiere reformar o imponer ¿Dónde se tiene en consideración la opinión del pueblo?
Todas estas grietas de la democracia que se supone que esta instaurada en nuestro país, conlleva un gran riesgo para todos. Después de todas estas reflexiones, puedo asegurar que España no vive en una democracia perfecta. Pero, ¿acaso existe la perfección?
Para Churchill: es el peor de los sistemas políticos con excepción de todos los demás.
Para Bukowski: la diferencia entre democracia y dictadura es que en la democracia votas antes de obedecer órdenes.

PODER TENER PODER

Antiguamente el pueblo era sometido a la voluntad de un rey o emperador, cuya autoridad era incuestionable y de origen divino. La opinión de los no privilegiados era completamente ignorada y menospreciada y todo acto de intento de toma de poder era desechado por la minoría que tenían derechos.

Con el paso del tiempo esto ha ido evolucionando hacía las pasadas dictaduras con origen en el imperio romano, en las cuales gobernaba un dictador con toda clase de privilegios y se apoyaba en un fuerte ejército. Si escuchamos nombres como los de Benito Mussolini, Francisco Franco o Adolf Hitler, nuestro cerebro los relaciona inmediatamente con villanos, con gente que gobernó buscando su propio beneficio pisando los derechos de su pueblo.
No sería hasta la autoproclamación del Tercer Estado en Francia como Asamblea Nacional en 1789, cuando el pueblo se percató del poder que les podía otorgar ser la gran masa, y la capacidad de toma de decisiones que esto les aportaba. Fue el primer paso hacia lo que hoy conocemos como democracia, el sistema político por el cual se rigen la inmensa mayoría de países de nuestro planeta y que es considerado como el más justo hacia nosotros, el pueblo.

A los 18 años de edad se considera que tenemos la madurez necesaria para votar a los representantes que van a elegir como gobernarnos, lo que es el principal precepto de este sistema. ¿Pero realmente podemos elegir quien nos representa?¿Estamos correctamente informados acerca de cómo vamos a ser controlados cuando los partidos políticos hayan conseguido nuestro veredicto?¿Es la democracia tan justa como se pinta?
El término democracia se define como el poder del pueblo, pero a la hora de votar solo tenemos supuestas verdades, promesas de los partidos políticos que hablan sobre un futuro siempre mejor que el que nos asegura el partido rival y un pasado que dicta muchos precedentes. Luego durante el mandato solemos quedar decepcionados  y expectantes del cumplimiento de lo se nos había prometido.

También influye el factor del partidismo por parte de los medios de comunicación, que promocionan indirectamente a uno de los candidatos, intentando poner nuestra opinión de parte de un bando o  del otro, y durante los años de gobierno nos engañan o encubren los fallos del partido gobernante y resaltando los errores cometidos por la oposición, o al revés, dependiendo de quién se muestren seguidores.
Así se siembra la confusión y el descontento en la población al no saber realmente porque nos bajan el salario o se reducen nuestros derechos, reduciendo nuestro sistema al bipartidismo o tripartidismo, y en ocasiones al unipartidismo. Esto provoca que gran parte de la sociedad no consiga ponerse de parte de ninguno de los pocos partidos con capacidad de gobernar su país, lo que deriva en el voto en blanco o la inmigración a otros países.
Se busca la solución en la anarquía o en la vuelta a la dictadura por parte de extremistas mientras que otros se contentan con lo que hay o no se preocupan demasiado por la vida política. A pesar de todo, la democracia se suele plantear como el mejor sistema de gobierno que podemos tener actualmente, teniendo sus opositores y partidarios, y el que mejor favorece los derechos del pueblo.


lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Te dejas influir por los demás?

Claramente tanto el carácter como el comportamiento de las personas influyen en los otros.
De ahí la importancia que tiene el modelar mediante la educación el carácter durante la infancia para conseguir un comportamiento aceptado por la sociedad.
He visto y he podido comprobar mediante películas, libros, etc. como personas con caracteres débiles se han visto influenciadas y realizando actos que en otro entorno no los hubieran hecho jamás.
Por ejemplo chicos, de un entorno familiar adecuado ,debido a las malas compañías han terminado robando ,cometiendo actos vandálicos e incluso asesinado.
Seguramente esos mismos chicos si hubieran tenido un carácter más fuerte o influencias buenas jamás hubieran cometido esa clase de errores.
A lo largo de nuestra vida es súper importante el saber distinguir una buena influencia de una mala porque puede ser decisivo en nuestro futuro que a su vez también influye en las personas que tenemos a nuestro alrededor.
También he comprobado en primera persona como el simple hecho de estar rodeado de ciertas personas con carácter positivo te llena de alegría y te transmite de alguna manera ese positivismo, eso quiere decir que te estas dejando influenciar y recibiendo esa energía que te están transmitiendo, como se da también el caso contrario con personas negativas que te absorben la energía.
Tu muchas veces, sin darte cuenta, te conviertes en el espejo en que el que se miran tus hermanos, tus amigos…, por eso es fundamental actuar siempre de la forma correcta dejándonos aconsejar, por supuesto, por padres, profesores, en general por las personas que ayudan en nuestra educación y siempre buscan nuestro bien, o por lo menos intentarlo, porque no solo puedes hundirte tu si no también arrastrar a las personas que forman parte de tu círculo, tu grupo.
Los seres humanos somos sociales, nos relacionamos entre nosotros y nos influimos. Debemos procurar tener actitudes positivas para conducir nuestra vida y la de las personas que nos rodean hacia la felicidad.

Por supuesto la responsabilidad de una buena o mala elección recae sobre nosotros por lo que tenemos que ser personas con criterio propio sin necesidad de tener la aprobación de los demás, con una gran seguridad y confianza, saber con claridad lo que queremos y saber decir no cuando sea necesario.

El corazón tiene razones que la razón no entiende

Los seres humanos tenemos la capacidad de sentir y de razonar
La razón tiene, como si dijéramos, su propio campo, pero hay cosas realmente importantes que son imposibles de explicar de forma racional. La razón no puede explicarlo todo, tiene sus límites y debilidades. Se guía por cosas objetivas.
El corazón nos impulsa a creer en cosas y a hacer cosas que, si solo actuáramos racionalmente, nunca creeríamos o haríamos.
Tenemos el convencimiento de que algo es verdadero, pero no llegamos a esa conclusión a través del razonamiento lógico, ni podemos dar un argumento lógico para defender esa creencia.
¿Cómo puedo explicar por medio de la razón la existencia de dios?,¿Cómo puedo explicar con la razón que haya personas que se entreguen a los demás para ayudarlos y no obtener nada a cambio?,¿Cómo puedo explicar con la razón que haya personas que arriesguen su vida para salvar las de otros?
La razón puede advertirnos de lo que nos conviene o no nos conviene, pero es el corazón el que debe dictarnos lo que tenemos que hacer. Eso pienso yo, aunque la gente dice que con la edad la forma de ver las cosas cambia.
Creo que el que hace únicamente caso a la razón dejando a un lado el corazón termina arrepintiéndose.
Para mí lo que hace al hombre grande es su corazón.
Voy a terminar nombrando dos citas que me han llamado la atención:
-Tolstoi: “la razón no me ha enseñado nada. Todo lo que yo se me ha sido dado por el corazón”

-Gala: “el que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene”

El porqué de la ropa

La ropa existía desde hace miles de años en la prehistoria se llevaba y ahora se sigue llevando aunque no para los mismos fines.
La ropa existe dese la prehistoria. Pienso que las primeras prendas aparecieron para combatir el frío una vez que, en su evolución, el hombre iba perdiendo el pelo corporal.
Mantenerse caliente era un requisito indispensable para la supervivencia.
Pero poco a poco la ropa dejó de tener una utilidad exclusivamente práctica para adquirir una función ornamental.

Hoy en día además de para abrigarnos tiene otras finalidades. Es un símbolo de poder: las personas con dinero, mediante la ropa, marcan las diferencias que les separan de los pobres. También nos permite poner de manifiesto nuestra creatividad y nuestra personalidad nos sirve para mostrar quienes somos, y a que grupo pertenecemos, dice mucho de nosotros e influye en cómo la gente reacciona frete a cada persona y aunque esto no es justo es así.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Aprender o enseñar

Desde el mismo momento en que nacemos ya estamos aprendiendo nuevos conceptos. Nacemos como seres sin conocimiento alguno sobre nada y morimos haciendo grandes aportes a la humanidad, enseñando al ser humano nuevas cosas. Einstein, Galileo o Copérnico entre otros nacieron en las mismas condiciones de conocimiento que nosotros; partimos desde cerDesde el mismo momento en que nacemos ya estamos aprendiendo nuevos conceptos. Nacemos como seres sin conocimiento alguno sobre nada y morimos haciendo grandes aportes a la humanidad, enseñando al ser humano nuevas cosas. Einstein, Galileo o Copérnico entre otros nacieron en las mismas condiciones de conocimiento que nosotros; partimos desde cero, con un cerebro completamente fresco y vacío de definiciones y ecuaciones y con ganas de aprender.
Para los primeros seres humanos les resultaba prácticamente imposible enseñar, ya que no había nada inventado. Solamente podían aprender de ellos mismos, de su imaginación y experiencias, ya que si alguien descubría algo, no podía dar a conocerlo al mundo con tanta facilidad como se puede hacer hoy en día gracias a Internet, a la televisión y las noticias…
Ahora al hombre se le atribuye la labor de aprender, y de compartir conocimientos, muy poca gente descubre algo nuevo, aunque tienen mayor facilidad para dar a conocerlos. Enseñar es algo fácil, a la mano de todos, pero enseñamos cosas que no hemos pensado nosotros mismos, sino conceptos que previamente nos han enseñado, y un claro ejemplo de esto son la mayoría de los maestros. Incluso en asignaturas como filosofía y religión, supuestamente objetivas y dedicadas a hacernos pensar y reflexionar nos hacen pensar y responder a preguntas según un modelo establecido por los grandes pensadores de la historia.
A pesar de esto, todavía podemos realizar ambas acciones: tanto aprender cómo enseñar. Incluso cuando lo que nos preestablece la sociedad es aprender, tenemos las mismas capacidades psicológicas que el resto del mundo, y podemos elegir entre conformarnos con aprender lo que hay y dejar a otros que nos enseñen o mostrarle al mundo que somos capaces de pensar diferente, de buscar conocimientos nuevos y hacérselos aprender al resto.o, con un cerebro completamente fresco y vacío de definiciones y ecuaciones y con ganas de aprender.
Para los primeros seres humanos les resultaba prácticamente imposible enseñar, ya que no había nada inventado. Solamente podían aprender de ellos mismos, de su imaginación y experiencias, ya que si alguien descubría algo, no podía dar a conocerlo al mundo con tanta facilidad como se puede hacer hoy en día gracias a Internet, a la televisión y las noticias…
Ahora al hombre se le atribuye la labor de aprender, y de compartir conocimientos, muy poca gente descubre algo nuevo, aunque tienen mayor facilidad para dar a conocerlos. Enseñar es algo fácil, a la mano de todos, pero enseñamos cosas que no hemos pensado nosotros mismos, sino conceptos que previamente nos han enseñado, y un claro ejemplo de esto son la mayoría de los maestros. Incluso en asignaturas como filosofía y religión, supuestamente objetivas y dedicadas a hacernos pensar y reflexionar nos hacen pensar y responder a preguntas según un modelo establecido por los grandes pensadores de la historia.

A pesar de esto, todavía podemos realizar ambas acciones: tanto aprender cómo enseñar. Incluso cuando lo que nos preestablece la sociedad es aprender, tenemos las mismas capacidades psicológicas que el resto del mundo, y podemos elegir entre conformarnos con aprender lo que hay y dejar a otros que nos enseñen o mostrarle al mundo que somos capaces de pensar diferente, de buscar conocimientos nuevos y hacérselos aprender al resto.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Sentimientos irracionales

“El corazón tiene razones que la razón no entiende”

Esta frase de Pascal se le podría atribuir a cualquier tipo de sentimiento, ya que una persona que tiene una serie razones para sentir amor, tristeza, odio… no puede explicar razonadamente porqué las siente.
Cuántas veces habremos estado en una situación en la que nos vimos obligados a elegir entre lo que nos parecía lo más correcto y razonable, y entre lo que realmente deseábamos.
La primera opción nos la dicta nuestra mente, que busca la solución más razonable y adecuada. Pero en la segunda entran en juego nuestros sentimientos, sensaciones que aunque queramos, no podemos explicar; por eso mismo si a una persona le preguntas que porqué siente tal sentimiento hacia otra persona, no sabe expresarte con exactitud sus razones.
Tú puedes estar enamorado de una persona, y las demás personas que te rodean no entienden las razones lógicas de tu estado, ya que no pueden comprender las causas de tus sentimientos.
Si la mayoría piensa que algo te hace daño, pero tú no encuentras razón, entonces sigues haciendo lo que tu corazón te dicta. Pero hay que tener en cuenta el pensamiento lógico para nuestro bien personal.

Lo ideal es encontrar el equilibrio entre aquello que nos gusta y lo lógico. Aunque si realmente haces lo que deseas y te llena, tendrás más razones para ser feliz que haciendo cualquier otra cosa, aunque más razonable.

¿Por qué sigues ahí?


 ¿Por qué si una relación afectiva no es sana tú sigues cuidándola o manteniéndola?¿Hay algo más allá de la razón que dicte nuestra conducta? Vamos a estudiarlo desde el punto de vista de un ejemplo muy claro para intentar así entenderlo fácilmente.

 Junto a lo racional hay algo que no es irracional, llamémosle corazón, con el que de vez en cuando se contradice. Es este corazón el que nos dicta a veces decisiones que si las miramos desde un punto de vista racional no tienen ni pies ni cabeza.

 La razón es la facultad del ser humano que le hace capaz de identificar conceptos, cuestionarlos y hallar coherencia o contradicción entre ellos. Por tanto, si por ejemplo un hombre y una mujer se enamoran pero uno de los dos tiene que marchar a un país extranjero y no podrán verse más, ¿por qué siguen intentando mantener esa relación si no se van a volver a ver? Lo racional sería asumirlo y buscar otras relaciones, pero tampoco podemos calificar la decisión de seguir intentándolo de irracional. Ahí entra en juego la frase de: "el corazón tiene razones que la razón no entiende". Otro ejemplo igual de explicativo es el de Marie Curie, un hombre se enamora de una mujer delgada y demacrada, pero la ve igual de hermosa cuando ésta se encuentra así que cuando recupera su mejor físico. Lo racional sería ser consciente de si antes estaba más bella o al contrario, pero hay algo que impide verlo así. Algunos dicen que la peor guerra que existe es entre el corazón y la razón. Si no existiese algo además de la razón creo que sería imposible por ejemplo tener fe en algo, o querer a las personas a pesar de que se hayan marchado, pues la racional es lo contrario, y todos hemos hecho cosas a veces que no las dicta la razón completamente.

 Por tanto, ¿el corazón tiene razones que la razón no entiende? Sí, pues no siempre seguimos la línea de lo racional y a pesar de ser conscientes de ello, mantenemos firmes nuestras decisiones.




¿Ángel o Diablo?




¿Por qué cuando se va a tomar una decisión importante decimos…? “Haz lo que tu corazón te diga” ¿Verdaderamente esto es así, es decir tenemos que hacerle caso a nuestro corazón? ¿Tenemos que guiarnos por nuestros sentimientos? ¿O por nuestra razón?, Es decir hacer lo que sabemos que verdaderamente esta bien y deberíamos hacer o dejarnos llevar por nuestros sentimientos y hacer las cosas como nosotros creemos que están bien aunque para otras personas no lo este. 






Esto es algo que a las personas nunca les va a quedar claro, ya que en ocasiones en las que deberíamos utilizar el corazón utilizamos la razón, y al contrario en ocasiones que deberíamos utilizar la razón utilizamos el corazón. Para mi, el corazón y la razón, son dos cosas que se complementan es decir que si no pensamos con la razón no nos sirve de nada pensar con el corazón y lo contrario, tienes que saber usar la razón y el corazón y pensar con ambos, por ejemplo: Una persona que mata a alguien de tu familia, y tu estás presente ¿Qué harías? Si pensaras con el corazón, con los sentimientos pues seguramente lo matarías por haber matado a alguien de tu familia. Si pensaras con la razón pues no le harías nada pero llamarías a la policía y dejarías que la policía hiciese lo conveniente. Si pensaras con la razón y el corazón a la vez, una parte de ti mataría al hombre y la otra parte de ti no por lo que desatarías tu rabia con el pero sin matarlo y llamarías a la policía para que se encargase de él.



No hay razón alguna para no seguir los consejos del corazón (Steve Jobs)








Sentimientos Interiores Que La Razón No Entiende.

Las cosas que tenemos nosotros mismos son interiores, entonces la razón no entiende porque la razón no sabe las cosas que tenemos nosotros mismos en nuestro interior.

Las cosas que tenemos en nuestro interior son sentimientos, los sentimientos pueden ser buenos y  malos, por eso la razón no entiende porque nosotros tenemos esos sentimientos en nuestro interior, pero los sentimientos que tenemos en nuestro interior tiene razones por que si no tuviera razones no sabríamos que cosas tenemos en nuestro interior, entonces la razón no entiende porque tenemos esas razones.

Los sentimientos que tenemos en nuestro interior son el amor, la felicidad, la tristeza...etc.

A lo largo de nuestra vida los sentimientos van cambiando con la experiencia de los hechos que nos van ocurriendo y así con los años también los sentimientos van cambiando, cosa que para la razón es difícil de explicar, pues no son lo mismo los sentimientos de alegría o tristeza que siente un niño, un joven, un adulto o un aciano, todo va dependiendo de las circunstancias que nos rodea tanto a nivel familiar cómo a nivel social, cómo intelectual y profesional, pues a lo largo de la vida y de los años pasamos por diferentes  facetas que tenemos que ir construyendo y no derrumbarnos, pues nos encontramos muchas veces con obstáculos verdaderamente irrazonables cómo la falsa amistad, un falso amor, una traición a nivel familiar, una traición a nivel profesional...etc. Todo ello son cosas que para la razón son difíciles de entender o mejor dicho, yo diría inexplicables, pues en todo esto que he dicho es porque ha falta de verdad tanto en el amor cómo en la amistad...etc. Y la razón lo único que pretende es poder llegar a la verdad de las cosas.

Con todo esto quiero decir que muchos de los sentimientos que tenemos y padecemos en nuestra vida son inexplicables para la razón.

el corazón, nuestro segundo cerebro


Todos hemos tenido alguna vez la duda de ¿qué hacer lo que quieres o lo que sientes? como ya sabemos tu tienes dos formas de ver las cosas, la forma la cual es lo que más te conviene, y la otra, la cual sabemos que no es lo que te conviene, pero es la que de verdad quieres.¿pero como podemos saber el momento en el cual le debemos de hacer caso a la una u la otra?

La verdad es que todas y cada una de las decisiones que tomamos en nuestras vidas, tienen las dos formas de verlo, algunas veces tanto tu corazón como tu cerebro están de acuerdo en las mismas soluciones a un problema, y esas soluciones son las más fáciles, entonces, ¿donde está el problema?, el problema está en aquellas situaciones en las cuales el corazón piensa al contrario de tu cerebro.

¿Porqué hay situaciones así?, el problema está en que teórica mente para progresar en la vida, hay que hacerle caso a nuestro cerebro, pero hay cosas que también deseamos a la par de estar en lo mas alto, como por ejemplo tus seres queridos, lo a gusto que estén en un sitio, tu lugar... Está claro que lo que siempre queremos es progresar, lo que no está tan claro es ¿hasta donde estamos dispuestos a llegar por estar en lo más alto?, esta pregunta solo la puede encontrar uno mismo, ya que cada persona, estará dispuesta a llegar hasta unos ciertos limites, algunas personas son capaces a renunciar a todo por estar en lo mas alto o por tener fama, pero otras personas prefieren estar mucho mas abajo social-mente pero a gusto con las personas que quiere y les apoyan y estos están hay en lo alto de las necesidades de dicha persona.

Lo cierto es, que el corazón, tiene razones que el cerebro no entiende, que son los sentimientos, cada persona es un mundo diferente con unas creencias diferentes, y que ni tu cerebro ni nadie que no crea en lo mismo lo va a entender aunque te digan que si, así que la respuesta está en que todo el mundo alguna vez a tomado decisiones estúpidas, la diferencia está entre quien puede vivir con ellas ,y quien vive arrepentido por haberse equivocado al responder las decisiones.