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domingo, 15 de diciembre de 2013

Capa de invisiblilidad

Capa de invisibilidad

Para empezar, cabe aclarar una serie de conceptos. El significado literal de la palabra “democracia”: viene del griego demos=pueblo, kratos=poder, es decir, poder del pueblo. Muy distinto a lo que hoy en día es lo que entendemos por democracia. Hoy se distinguen dos tipos de democracias, democracia real o directa y democracia como mecanismo. La real es en la que el pueblo interviene directamente en la toma de decisiones, y la democracia como mecanismo es en la que los ciudadanos dejan el poder en manos de unos pocos, llamados diputados o representantes del pueblo. Uno de los pilares básicos en los que se sustenta cualquier democracia es la división de poderes, término que nace de la mano del filósofo Montesquieu tras la Revolución Francesa, en el que diferencia al que legisla y ejecuta las leyes del que las juzga.

Ahora nos vamos a parar más detenidamente a analizar la democracia española. La actual constitución española se aprueba en 1978 tras una larga dictadura inspirada en las demás dictaduras occidentales de la época. Actualmente la democracia española tiene multitud de hechos que la separan del verdadero significado de la palabra. Por ejemplo los ciudadanos únicamente participan en ella yendo a echar un "papelito" en una urna cada cuatro años.  Y en esos cuatro años los representantes pueden tomar decisiones en contra de la voluntad de sus propios votantes, y ahí es donde se desvirtúa la democracia, porque los ciudadanos no intervienen en las decisiones tomadas durante ese periodo de tiempo.  Una de las cosas más preocupantes es que visto lo visto la justicia no es igual para todos, y eso sí  que hace plantearse de verdad si España realmente es una democracia o no lo es. Y si de veras el poder fuera del pueblo no se harían reformas en contra de él como por ejemplo recortar en educación o sanidad, no sería coherente, puesto que le estás acortando los derechos de los ciudadanos, y no creo que estos estuviesen de acuerdo con ello.


Se podría decir que España es una democracia teóricamente y sobre el papel, pero una vez llevada a la práctica da a ver más de un hecho que hace que no sea una democracia real, puesto que como hemos visto es una democracia representativa, y esta llevada a la práctica pierde los principios básicos de una democracia. Lo más triste es que utilizan el escudo de la democracia para hacer lo que quieran.
 

Vivimos engañados

¿Vivimos en democracia?  Para poder responder a esta pregunta lo primero es saber que es una democracia.
Democracia: Viene de Demos (pueblo) y Kratós (poder). Se entiende como un sistema que permite organizar a un conjunto de individuos, en el cuál el poder no radica en una sola persona sino que se distribuye entre todos los ciudadanos. Por lo tanto las decisiones se toman según la opinión de la mayoría. Después de haber visto el significado de la palabra democracia ¿podríamos decir realmente que vivimos en una democracia? ¿Vivimos en una democracia “real” o en una “falsa” democracia?

Por una parte podríamos decir que sí, que vivimos en una democracia, porque como bien dice la palabra democracia es el pueblo el que tiene el poder, tenemos el poder de elegir a los que serán nuestros representantes. Pero por otra parte no vivimos en una democracia ya que solo tenemos el poder de elegir a los representantes pero nada más. A partir de que elegimos a los representantes lo único que puede hacer el pueblo es quedarse sentado mirando como el representante que ha salido elegido hace lo que le da la gana, mientras los ciudadanos hacen huelgas y manifestaciones que al fin y al cabo sirven para bastante poco. Un ejemplo reciente de esto es la ultima ley aprobada por el gobierno, la LOMCE por la cual se han ido sucediendo multitud de manifestaciones y huelgas para intentar evitar que esta se aprobase, pero a pesar de todo, esta ley ya ha sido aprobada y se pondrá en marcha. Resumiendo, se puede decir que vivimos en una falsa democracia ya que el pueblo no tiene todo el poder, y por mucho que se diga que estamos en democracia, no estaremos en ella hasta que los poderes recaigan por completo en el pueblo.





PODER TENER PODER

Antiguamente el pueblo era sometido a la voluntad de un rey o emperador, cuya autoridad era incuestionable y de origen divino. La opinión de los no privilegiados era completamente ignorada y menospreciada y todo acto de intento de toma de poder era desechado por la minoría que tenían derechos.

Con el paso del tiempo esto ha ido evolucionando hacía las pasadas dictaduras con origen en el imperio romano, en las cuales gobernaba un dictador con toda clase de privilegios y se apoyaba en un fuerte ejército. Si escuchamos nombres como los de Benito Mussolini, Francisco Franco o Adolf Hitler, nuestro cerebro los relaciona inmediatamente con villanos, con gente que gobernó buscando su propio beneficio pisando los derechos de su pueblo.
No sería hasta la autoproclamación del Tercer Estado en Francia como Asamblea Nacional en 1789, cuando el pueblo se percató del poder que les podía otorgar ser la gran masa, y la capacidad de toma de decisiones que esto les aportaba. Fue el primer paso hacia lo que hoy conocemos como democracia, el sistema político por el cual se rigen la inmensa mayoría de países de nuestro planeta y que es considerado como el más justo hacia nosotros, el pueblo.

A los 18 años de edad se considera que tenemos la madurez necesaria para votar a los representantes que van a elegir como gobernarnos, lo que es el principal precepto de este sistema. ¿Pero realmente podemos elegir quien nos representa?¿Estamos correctamente informados acerca de cómo vamos a ser controlados cuando los partidos políticos hayan conseguido nuestro veredicto?¿Es la democracia tan justa como se pinta?
El término democracia se define como el poder del pueblo, pero a la hora de votar solo tenemos supuestas verdades, promesas de los partidos políticos que hablan sobre un futuro siempre mejor que el que nos asegura el partido rival y un pasado que dicta muchos precedentes. Luego durante el mandato solemos quedar decepcionados  y expectantes del cumplimiento de lo se nos había prometido.

También influye el factor del partidismo por parte de los medios de comunicación, que promocionan indirectamente a uno de los candidatos, intentando poner nuestra opinión de parte de un bando o  del otro, y durante los años de gobierno nos engañan o encubren los fallos del partido gobernante y resaltando los errores cometidos por la oposición, o al revés, dependiendo de quién se muestren seguidores.
Así se siembra la confusión y el descontento en la población al no saber realmente porque nos bajan el salario o se reducen nuestros derechos, reduciendo nuestro sistema al bipartidismo o tripartidismo, y en ocasiones al unipartidismo. Esto provoca que gran parte de la sociedad no consiga ponerse de parte de ninguno de los pocos partidos con capacidad de gobernar su país, lo que deriva en el voto en blanco o la inmigración a otros países.
Se busca la solución en la anarquía o en la vuelta a la dictadura por parte de extremistas mientras que otros se contentan con lo que hay o no se preocupan demasiado por la vida política. A pesar de todo, la democracia se suele plantear como el mejor sistema de gobierno que podemos tener actualmente, teniendo sus opositores y partidarios, y el que mejor favorece los derechos del pueblo.


Muchos ejemplos, una conclusión

¿Realmente vivimos en democracia?, no lo creo...

Vivimos en un país  con una estructura política con un único actor principal: el partido político. Hoy por hoy los medios de comunicación son básicamente de un partido u otro, lo que influye negativamente en la sociedad.La sociedad española debe observar con objetividad nuestra forma de gobierno, y  nos están constantemente haciéndonos pensar lo que ellos quieren que pensemos: todo está controlado, todo funciona perfectamente... etc. Pero, si todo funciona tan bien como nos hacen pensar y todo va perfectamente, ¿por qué seguimos en crisis?, ¿por qué los políticos se van por las ramas y no son directos en sus ruedas de prensa?, ¿tienen algo que esconder?, ¿por qué hay tanta corrupción en España?


Para más inri, los partidos modernos no son la expresión de la voluntad del pueblo o de sus intereses, sino que su intención de abarcar cuanta mayor cantidad de población posible, se ha transformado en productos políticos diseñados con cuidadosas campañas de marketing para poder atraer el mayor número posible de gente que se pueda identificar con ellos. No defienden ni siquiera posiciones ideológicas, lo que se demuestra con la gran cantidad de cosas que hacen exactamente igual unos y otros. Mantienen un conjunto de ideales más o menos comunes con pequeñas variaciones para atraer a distintos sectores de la población.


Hoy por hoy la democracia se entiende como un sistema político en el que se escogen a unos representantes del pueblo por ese pueblo y la garantía de unos derechos a través de una constitución. Como podemos comprobar, las elecciones están realmente influidas por el marketing y por los ideales que nos presentan los representantes de los partidos, por los que los votamos, pero, si cuando ése representante gana las elecciones y se convierte en presidente, no cumple los ideales que en un principio nos presentó, en realidad estamos en un sistema en el que no se representan los ideales del pueblo. A lo que añadimos que en España hay muchos derechos que no se cumplen, en éste vídeo se muestran algunos de los derechos de la constitución española claramente incumplidos:

Somos libres en nuestra sociedad, sin embargo, la democracia no es sólo libertad, sino que requiere un representación, una autenticidad y un poder del pueblo que en España claramente no se cumple con total veracidad.


Marionetas de un sistema

Teóricamente en nuestro país vivimos en un sistema democrático y constitucional, en el que el pueblo elige a sus representantes en el Parlamento, y convivimos en una sociedad regidos por leyes de igualdad para todos.
Pero, en los últimos años, los pilares de este sistema se han vuelto inestables por varios motivos, y no solo en España, sino en gran parte de los países de occidente la población se cuestiona si realmente vivimos en democracia.

La profunda desconfianza de un gran número de ciudadanos hacia sus representantes políticos, el desinterés de muchos españoles por el funcionamiento de las instituciones democráticas de nuestro país, y los casos de corrupción hacen que nuestra confianza en la democracia flaquee. Existe una brecha enorme de desconfianza entre los ciudadanos y sus políticos, entre los gobernados y los gobernantes. Además, la crisis económica que sufrimos hace que muchas personas caigan en la miseria, y al ver como les embargan sus bienes los bancos y les desahucian, pierdan la fe en los políticos y en quienes nos controlan de algún modo.
La democracia se caracteriza por ser un sistema participativo, en el que el pueblo vota y decide, pero en la actualidad esto supone un problema, ya que la mayoría de los ciudadanos notan que solamente participan en el sistema cuando eligen periódicamente a sus representantes, y son estos los que luego toman las decisiones por su cuenta, sin consultar previamente la opinión de los ciudadanos.

Varios de nuestros gobernantes hoy en día aprovechan ese poder otorgado directamente por el pueblo para beneficio propio, y dan la espalda a la democracia y a sus ideales de igualdad de derechos. Es como si los ciudadanos le tendiéramos la mano a los políticos, y estos nos tomaran el brazo. Al final el pueblo se acaba dando cuenta de este engaño, y algunos prefieren mantenerse al margen y otros, manifestarse.

Tal vez cuando se instauró el sistema democrático en España la población si creía en los gobernantes, pero con los años estos se han aprovechado de la confianza depositada de los ciudadanos en ellos y han hecho que los valores de la democracia se hayan perdido. Si realmente queremos vivir en igualdad de derechos y regidos por leyes que nos parezcan adecuadas, debemos cambiar nuestra conciencia, también el sistema político y económico actual y no permitir que los políticos hagan lo que quieran a sus anchas, y salgan indemnes.

España está ciega


 ¿Realmente España se ha quedado sin uno de sus sentidos y ha perdido la capacidad de ver más allá de lo que unos dictan? Hay que dejar de lado las ideas que tenemos ya hechas e ir más allá de lo que nos dicen, ver detrás.

 Muchas personas creen que nos encontramos en una democracia real, pero la única realidad es que vivimos en una democracia falsificada que debemos de revisar.
 La mayoría pensará que una democracia es poder hacer y decir lo que sea, siempre y cuando no se cometa ningún agravio contra el prójimo, sin que por esto nuestra forma de actuar o pensar sea reprimida por la autoridad o por la sociedad. De tal manera, se les conceden los cargos públicos a las personas que pasarán a formar parte del Gobierno y que actuarán “de acuerdo” a las necesidades de sus electores. Este grupo elegido “representaría” el pensamiento popular y por tanto a la mayoría. Sin embargo dicha utopía es imposible, pues concebir que un grupo de personas asociadas a un Partido se exprese de acuerdo a la mayoría y no a sus propias convicciones, es irrealizable. Ciertamente, de esta forma de democracia indirecta, en España, no se representará nunca de forma correcta el pensamiento popular. Si lo hiciera, no estaríamos experimentando todas las disconformidades que vemos día a día en la calle, en nuestra familia o muchos otros ámbitos.

 Nos encontramos en un sistema que hay que cambiar si queremos que de verdad exista una democracia real, si bien, aún no conocemos dicha fórmula para hallar el modo correcto, pero como ya hemos dicho, lo primero es empezar por revisar dicho sistema.




sábado, 14 de diciembre de 2013

Nuestros títeres.

Es normal que nos preguntemos si verdaderamente vivimos en una democracia y más en estos tiempos de dureza económica, en los que estamos muy pendientes de lo que hacen los políticos o representantes de nuestro país.

Para contestar a esta pregunta nos debemos situar; todos sabemos que España se gobierna bajo una democracia, pero, ¿sabemos lo que es una democracia? Según la wikipedia la democracia es: " forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales."

Aparentemente parece que si tenemos una democracia real en nuestro país, pero si seguimos leyendo el artículo de wikipedia nos encontramos con dos grandes grupos diferentes; democracia directa y democracia indirecta:

-La democracia directa está basada en los orígenes históricos atenienses, donde las decisiones las toma el pueblo en la asamblea y no existe ningún tipo de representante.

-La democracia indirecta se limita a la elección, a través de unas elecciones, de los representantes del país donde posteriormente estos actuaran según su ideología en representación del pueblo.

Claramente la democracia española es indirecta o representativa, aunque, ¿podríamos aceptar la variante “democracia indirecta” dentro de la definición de democracia? Para obtener una respuesta a esta pregunta deberíamos plantearnos otras: ¿El conjunto de la sociedad tiene el poder del país? ¿Las decisiones colectivas son tomadas por el pueblo?


Este es un tema con diferentes opiniones y formas de verlo, aunque personalmente la democracia debe ser un sistema de gobierno en el que todos los ciudadanos de un país son partícipes en la política, es decir, cada persona vota cada decisión o cada ley.

En una última opción de una democracia representativa los políticos deberían de ser nuestros títeres es decir deberían consultar a sus votantes de las elecciones antes de votar en el congreso.






domingo, 8 de diciembre de 2013

404 Error: Spanish democracy not found

¿En España vivimos en democracia?

Esa es una pregunta que algunos pueden pensar que es retórica, ya que en España, tenemos Parlamento, Constitución, una gran gama de partidos políticos donde elegir, sindicatos..., pero, ¿ y si aplicamos la definición de lo que es una democracia?, es un método de gobierno en el que las decisiones colectivas las toma el pueblo.

Según estudios realizados por el CIS y otras organizaciones,  los ciudadanos piensan que las posiciones de gobiernos y parlamentos no responden al deseo de la mayoría de los ciudadanos, hay una gran parte de la población que desconfía en sus representantes y señalan que el desprestigio de nuestra clase política es enorme.

Incluso podríamos resaltar las discrepancias entre los adversarios políticos,  que la regla de la mayoría no es justa, en la actualidad los derechos constitucionales como los de la vivienda o el trabajo no se cumplen, es prácticamente imposible decidir nada sobre nada con un voto cada cuatro años y que no disponemos todavía de mecanismos efectivos de participación ciudadana, lo cual hace que la mayor parte de la población no tenga interés en participar en la vida política.


Conociendo todos estos datos, lo más lógico es pensar que algo estamos haciendo mal, pues más que en una democracia vivimos en una oligarquía, pero, en cualquier caso, "los ciudadanos somos los dueños de nuestro destino y en nuestras manos está seguir viviendo esta situación o salir a la calle y exigir nuestros derechos" Guillermo Toledo.