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domingo, 15 de diciembre de 2013

Muchos ejemplos, una conclusión

¿Realmente vivimos en democracia?, no lo creo...

Vivimos en un país  con una estructura política con un único actor principal: el partido político. Hoy por hoy los medios de comunicación son básicamente de un partido u otro, lo que influye negativamente en la sociedad.La sociedad española debe observar con objetividad nuestra forma de gobierno, y  nos están constantemente haciéndonos pensar lo que ellos quieren que pensemos: todo está controlado, todo funciona perfectamente... etc. Pero, si todo funciona tan bien como nos hacen pensar y todo va perfectamente, ¿por qué seguimos en crisis?, ¿por qué los políticos se van por las ramas y no son directos en sus ruedas de prensa?, ¿tienen algo que esconder?, ¿por qué hay tanta corrupción en España?


Para más inri, los partidos modernos no son la expresión de la voluntad del pueblo o de sus intereses, sino que su intención de abarcar cuanta mayor cantidad de población posible, se ha transformado en productos políticos diseñados con cuidadosas campañas de marketing para poder atraer el mayor número posible de gente que se pueda identificar con ellos. No defienden ni siquiera posiciones ideológicas, lo que se demuestra con la gran cantidad de cosas que hacen exactamente igual unos y otros. Mantienen un conjunto de ideales más o menos comunes con pequeñas variaciones para atraer a distintos sectores de la población.


Hoy por hoy la democracia se entiende como un sistema político en el que se escogen a unos representantes del pueblo por ese pueblo y la garantía de unos derechos a través de una constitución. Como podemos comprobar, las elecciones están realmente influidas por el marketing y por los ideales que nos presentan los representantes de los partidos, por los que los votamos, pero, si cuando ése representante gana las elecciones y se convierte en presidente, no cumple los ideales que en un principio nos presentó, en realidad estamos en un sistema en el que no se representan los ideales del pueblo. A lo que añadimos que en España hay muchos derechos que no se cumplen, en éste vídeo se muestran algunos de los derechos de la constitución española claramente incumplidos:

Somos libres en nuestra sociedad, sin embargo, la democracia no es sólo libertad, sino que requiere un representación, una autenticidad y un poder del pueblo que en España claramente no se cumple con total veracidad.


Marionetas de un sistema

Teóricamente en nuestro país vivimos en un sistema democrático y constitucional, en el que el pueblo elige a sus representantes en el Parlamento, y convivimos en una sociedad regidos por leyes de igualdad para todos.
Pero, en los últimos años, los pilares de este sistema se han vuelto inestables por varios motivos, y no solo en España, sino en gran parte de los países de occidente la población se cuestiona si realmente vivimos en democracia.

La profunda desconfianza de un gran número de ciudadanos hacia sus representantes políticos, el desinterés de muchos españoles por el funcionamiento de las instituciones democráticas de nuestro país, y los casos de corrupción hacen que nuestra confianza en la democracia flaquee. Existe una brecha enorme de desconfianza entre los ciudadanos y sus políticos, entre los gobernados y los gobernantes. Además, la crisis económica que sufrimos hace que muchas personas caigan en la miseria, y al ver como les embargan sus bienes los bancos y les desahucian, pierdan la fe en los políticos y en quienes nos controlan de algún modo.
La democracia se caracteriza por ser un sistema participativo, en el que el pueblo vota y decide, pero en la actualidad esto supone un problema, ya que la mayoría de los ciudadanos notan que solamente participan en el sistema cuando eligen periódicamente a sus representantes, y son estos los que luego toman las decisiones por su cuenta, sin consultar previamente la opinión de los ciudadanos.

Varios de nuestros gobernantes hoy en día aprovechan ese poder otorgado directamente por el pueblo para beneficio propio, y dan la espalda a la democracia y a sus ideales de igualdad de derechos. Es como si los ciudadanos le tendiéramos la mano a los políticos, y estos nos tomaran el brazo. Al final el pueblo se acaba dando cuenta de este engaño, y algunos prefieren mantenerse al margen y otros, manifestarse.

Tal vez cuando se instauró el sistema democrático en España la población si creía en los gobernantes, pero con los años estos se han aprovechado de la confianza depositada de los ciudadanos en ellos y han hecho que los valores de la democracia se hayan perdido. Si realmente queremos vivir en igualdad de derechos y regidos por leyes que nos parezcan adecuadas, debemos cambiar nuestra conciencia, también el sistema político y económico actual y no permitir que los políticos hagan lo que quieran a sus anchas, y salgan indemnes.

domingo, 8 de diciembre de 2013

404 Error: Spanish democracy not found

¿En España vivimos en democracia?

Esa es una pregunta que algunos pueden pensar que es retórica, ya que en España, tenemos Parlamento, Constitución, una gran gama de partidos políticos donde elegir, sindicatos..., pero, ¿ y si aplicamos la definición de lo que es una democracia?, es un método de gobierno en el que las decisiones colectivas las toma el pueblo.

Según estudios realizados por el CIS y otras organizaciones,  los ciudadanos piensan que las posiciones de gobiernos y parlamentos no responden al deseo de la mayoría de los ciudadanos, hay una gran parte de la población que desconfía en sus representantes y señalan que el desprestigio de nuestra clase política es enorme.

Incluso podríamos resaltar las discrepancias entre los adversarios políticos,  que la regla de la mayoría no es justa, en la actualidad los derechos constitucionales como los de la vivienda o el trabajo no se cumplen, es prácticamente imposible decidir nada sobre nada con un voto cada cuatro años y que no disponemos todavía de mecanismos efectivos de participación ciudadana, lo cual hace que la mayor parte de la población no tenga interés en participar en la vida política.


Conociendo todos estos datos, lo más lógico es pensar que algo estamos haciendo mal, pues más que en una democracia vivimos en una oligarquía, pero, en cualquier caso, "los ciudadanos somos los dueños de nuestro destino y en nuestras manos está seguir viviendo esta situación o salir a la calle y exigir nuestros derechos" Guillermo Toledo.