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domingo, 1 de junio de 2014

¿Posible aliada?

El ser humano, desde siempre ha tenido una tentación para mentir antes que para decir la verdad, debido a que desde años atrás, la mentira ha sido una aliada par el hombre hasta el punto de llegar a salvarle la propia vida. Aunque continuamente se escuche que se debe decir la verdad, ya que mentir está mal y demás, se nos viene a la cabeza la siguiente pregunta: ¿Por qué voy a tener que ser sincero con alguien que me ha mentido?

 Pero la decisión de mentir  o decir la verdad ya dependerá de la persona y de la situación en la que se encuentre, ya que no tomaremos la misma decisión por ejemplo, hablando tu mejor amigo/a no sientes la necesidad de mentirle, pero si estás hablando con una persona que no te cae precisamente bien o que simplemente no tienes suficiente confianza con ella, si te pregunta algo que no te apetece que él/ella sepa, seguramente se opte por engañarle, así manteniéndonos a salvo.

Se podría llegar a decir que la mentira es un mecanismo de supervivencia que utilizamos cuando sentimos que la verdad puede meternos el algún problema.


Con todo esto no digo que la mentira sea algo bueno, ni por tanto algo malo, siempre se dirá que es más recomendable decir la verdad, pues una persona sincera será elegida antes que a una que tiene tendencia a engañar continuamente.

Absolutamente verdad


La "verdad" es una palabra cuyo significado emana autoridad. Esto es así porque este significado, que ha sido(y sigue) desfigurado durante la historia por diferentes agentes, se podría decir que cualquier persona lo es ya que todos y cada uno buscamos nuestra verdad personal, aquella que se atenga a nuestras condiciones y/o necesidades, tiene una repercusión real en nuestras vidas, más allá de lo que al lenguaje se refiere.


 Acerca de esto, Friedrich W. Nietzsche escribe:
" [...]se fija lo que a partir de entonces ha de ser “verdad”, es decir, se ha inventado una designación de las cosas uniformemente válida y obligatoria, y el poder legislativo del lenguaje proporciona también las primeras leyes de verdad, pues aquí se origina por primera vez el contraste entre verdad y mentira. El mentiroso utiliza las designaciones válidas, las palabras, para hacer aparecer lo irreal como real; dice, por ejemplo, “soy rico” cuando la designación correcta para su estado sería justamente “pobre”. Abusa de las convenciones consolidadas haciendo cambios discrecionales, cuando no invirtiendo los nombres. Si hace esto de manera interesada y que además ocasione perjuicios, la sociedad no confiará ya más en él y, por este motivo, lo expulsará de su seno. Por eso los hombres no huyen tanto de ser engañados como de ser perjudicados mediante el engaño; en este estadio tampoco detestan en rigor el embuste, sino las consecuencias perniciosas, hostiles, de ciertas clases de embustes. El hombre nada más que desea la verdad en un sentido análogamente limitado: ansía las consecuencias agradables de la verdad, aquellas que mantienen la vida; es indiferente al conocimiento puro y sin consecuencias e incluso hostil frente a las verdades susceptibles de efectos perjudiciales o destructivos. "
                                       Nietzsche: Sobre verdad y mentira en sentido extramoral.


La verdad es algo que al existir hace posible a la mentira. Es decir, la existencia de una es condición de la otra. Ahora bien, ¿qué es la verdad y qué es la mentira, que conviertan estos dos conceptos gemelos en polos opuestos? La verdad es ciertamente un Invento humano, necesario para describir y clasificar los hechos y las acciones que se producen a nuestro alrededor y que son todas "de un mismo modo válidas". Por otra parte, la mentira la entendemos como aquella información proporcionada, con intención engañosa o no, que expresa estos hechos o acciones de un modo incorrecto, inválido o tergiversado. Esto implica que una persona sincera que sin querer cuente una mentira(porque él "sabe[piensa]" que es así) seguiría diciendo una mentira.

Y yo, respondiendo a esta pregunta, paradójicamente me hallo en la necesidad de formular otra pregunta al respecto: ¿Acaso es la verdad, o la mentira, absoluta? Según estos conceptos y el ejemplo formulado, puedo decir que la verdad Sí es absoluta, un hecho solo tiene una verdad, pero los humanos somos incapaces de encontrar el mismo camino hacia ella, y arrastraremos muchos caminos de ella, recorriendo el que más se adapte a las consecuencias más favorables.